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El «virus extranjero»

Por: 2020-03-16
Noticia 007-2020

Aunque seguramente para referirse al Covid-19 se hablará en Estados Unidos del “peligro amarillo” y se repetirán escenas ya vistas en España o Inglaterra, donde se atacó a mansalva a personas de rasgos asiáticos, las invocaciones al odio y a la venganza no bastarán para afrontar la epidemia. Aquí se pone a prueba un sistema de salud privatizado y mercantilizado.

Luego de varias semanas de negar que el coronavirus (Covid-19) estuviera en los Estados Unidos, Donald Trump por fin reconoció su presencia en ese país y lo calificó en su discurso como “un virus extranjero”. Esto sucedió tras la muerte del primer contagiado estadounidense con el nuevo virus, a pesar de los reiterados llamados de diversos sectores políticos de prestarle atención al inevitable contagio. En ese mismo discurso del miércoles 11 de marzo, Trump manifestó que suspendía todos los vuelos provenientes de Europa. Debido a las dudas que suscitó tal anunció en cuanto a la preservación del “libre comercio”, en un twitter aclaró poco después que se trataba de impedir la llegada de personas pero no de mercancías. Una afirmación crucial porque para el capitalismo lo más importante son las cosas y no las personas, sobre todo si son pobres. Con la arrogancia que lo caracteriza, Trump aseguró que esta es una crisis “pasajera que superaremos juntos como nación” e indicó que había pocos casos de coronavirus como resultado de las supuestas medidas que habría impulsado para prevenir la epidemia. En poco tiempo, los hechos han demostrado la falacia de tal optimismo, puesto que en una semana se ha disparado exponencialmente el número de casos, que sobrepasan los 5000, los muertos se acercan a la centena y el número de estados afectados ha ascendido de 19 a 47, cubriendo a prácticamente todo el territorio estadounidense. Para recalcar lo que entiende por un “virus extranjero”, Trump ha justificado la suspensión de vuelos procedentes de Europa durante un mes diciendo que la Unión Europea cometió un serio error al no impedir la llegada de viajeros que venían de China (algo no del todo cierto, puesto que Italia los restringió desde 31 de enero) y por eso “el resultado es que estamos viendo nuevos focos de infección sembrados por viajeros de Europa”. Dicha disposición “es una medida fuerte pero necesaria para proteger la salud y el bienestar de los americanos”. Como para rubricar el sentido geopolítico de la orden, El Reino Unido quedó excluido de la lista de “apestados indeseables” de origen europeo.

Sobre el Autor

Edgar Alarcón Zavaleta

Director del Diario Digital EL PODER, estudió Ingeniería Agroindustrial en la Universidad Nacional de San Martín.

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